Es importante que haya un equilibrio entre la propuesta de movimiento de todo el cuerpo (más global) y de movimiento de mayor precisión y manuales (psicomotricidad fina).
Para que la precisión tanto de la mano como de la coordinación entre la mirada y los gestos de más precisión maduren, primero es necesario que los niños tenga la posibilidad de experimentar con todo su cuerpo, de conquistar lo global.
